Dicen que soy una persona soñadora,

que tengo pájaros en la cabeza

y la realidad es que me gusta tenerlos.

me gusta imaginar, planificar y crear.

Creo en la magia que tienen las imágenes para transportarte a un momento o a un lugar.

Cada día que pasa me siento más afortunada

de poder crear esa magia, sobretodo porque

las imágenes te hacen volver a estar cerca

de una persona, de esa persona.

Me gustan las tardes de Netflix de domingo en invierno,
los campos de almendros infinitos en primavera,
los atardeceres en verano y el color ocre de otoño.


Lo que me gusta en cualquier estación del año es perderme por cualquier calle de Madrid, comer sushi recién hecho y beber café con leche calentito,
aunque dicen que tengo la manía de dejarlo siempre a medias.